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Alemania logra pase al Mundial 2026 tras vencer a Eslovaquia

18 de noviembre de 2025

Tras una gran victoria contra Eslovaquia, Alemania se ha asegurado su plaza en la Copa Mundial de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México.

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Leroy Sané y Joshua Kimmich celebran un gol.
Alemania se aseguró la clasificación para el Mundial con una victoria aplastante en Leipzig.Imagen: Frank Hoermann/Sven Simon/IMAGO

Quizás con ganas de vengarse por la sorprendente derrota en Bratislava, o simplemente conscientes de que una victoria en Leipzig les facilitaría el sorteo de la fase de grupos del Mundial a principios de diciembre, Alemania jugó su último partido de 2025 como si ya estuviera en el torneo de Estados Unidos.

Fluida y feroz desde el principio, Alemania ofreció su mejor actuación de la competición. Su dominio fue tal que la ventaja de 4-0 al descanso podría haber sido aún mayor, y el resultado final de 6-0 no fue en absoluto halagüeño.

Al cuarto gol de Nick Woltemade en tres partidos le siguió un gol marcado por Serge Gnabry para Alemania. El reaparecido Leroy Sané continuó en buena forma y añadió dos tantos, el segundo de los cuales fue un ejemplo perfecto de la intensidad de Alemania.

Florian Wirtz presionó con fuerza por la banda izquierda y recuperó el balón, con la ayuda de la fuerza de Woltemade. Wirtz centró entonces un balón que Sané remató acrobáticamente en el segundo palo. Alemania no dejaba salir a Eslovaquia de su propio campo. Cuatro goles en 45 minutos. El trabajo estaba hecho. La Navidad había llegado antes de tiempo para Alemania y sus aficionados. Los goles de Ridle Baku y del debutante Assan Ouédraogo en la segunda parte coronaron una brillante actuación.

Tras una campaña irregular y una serie de cambios en la plantilla desde el verano, esta actuación sin duda habrá avivado las ambiciones del entrenador Julian Nagelsmann de cara al Mundial.

Julian Nagelsmann aplaude a su equipo tras marcar un gol.
Nagelsmann ha dicho que quiere ganar la Copa del Mundo, y esta actuación habrá añadido esperanza a esos sueños.Imagen: Marcus Hirnschal/osnapix/IMAGO

Razones para el optimismo

Una noche fantástica en Leipzig no borrará la debilidad en los carrileros ni despejará del todo la duda sobre si la profundidad de esta selección alemana es suficiente. Pero sí fue un recordatorio de que, al igual que solía hacer el exlegendario Thomas Müller, este equipo avanza en la dirección correcta en el momento oportuno.

El equipo cerró la campaña con cuatro partidos consecutivos sin encajar goles. El ascenso fulgurante de Woltemade hasta convertirse en un goleador fiable dará motivos de confianza a Nagelsmann y, seguramente, hará sudar al lesionado Kai Havertz. Las actuaciones de Oliver Baumann han dado por terminada cualquier conversación sobre un posible problema en la portería. El fuera de forma Florian Wirtz pareció reencontrarse con su alegría, firmando dos asistencias. ¿Y todo esto sin su estrella, Jamal Musiala? Las razones para el optimismo están ahí.

Sin embargo, las fases de clasificación suelen ser engañosas. Mientras se desarrollan, cada decisión y cada resultado parecen decisivos, pero en cuanto se logra el pase, todo eso se diluye. Alemania ha cumplido con lo que se esperaba de ella. Ahora, la atención se centrará en intentar alcanzar lo que el equipo y sus aficionados sueñan: un quinto título.

Alemania pone la mirada en el sorteo del Mundial

Esos sueños empezarán a volverse más tangibles cuando se realice el sorteo del Mundial el 5 de diciembre. Ese día Alemania sabrá quiénes serán sus rivales y en qué región de cuál de los países anfitriones comenzará su torneo.

La victoria en Leipzig garantizó el primer puesto. También aseguró que Alemania llegue al sorteo en el bombo 1, lo que elimina la posibilidad de enfrentarse a otra selección del top 10 en la fase de grupos. Puede sonar como una formalidad para una selección cuatro veces campeona del mundo, pero teniendo en cuenta que sus dos últimos Mundiales terminaron en la fase de grupos, cualquier forma de facilitar el camino hacia las eliminatorias es bienvenida.

Aunque quizá nada sea tan bienvenido como esta actuación. Setenta por ciento de posesión, seis goles para coronar una exhibición de pura alegría y fluidez: el 2025 de Alemania ya quedó atrás. Que comience la conversación sobre su 2026.

(gg/rml)