Dan Driscoll: el joven negociador de paz de Trump
25 de noviembre de 2025
Al recorrer la galería de Secretarios del Ejército de Estados Unidos de las últimas décadas, es raro hallar nombres familiares para el público extranjero. La descripción del puesto se centra, principalmente, en el equipamiento y los asuntos financieros de las fuerzas armadas.
Con el actual titular, Dan Driscoll, esto podría cambiar. Con 38 años al asumir el cargo, es el Secretario del Ejército más joven y, desde hace unos días, el que tiene posiblemente la misión más delicada.
El abogado, que sirvió como soldado en Irak en 2009, carece de experiencia diplomática. Pero asume ahora un rol central como nuevo Enviado Especial para Ucrania, en los esfuerzos del presidente estadounidense, Donald Trump, por poner fin a la guerra en Ucrania.
De Kellogg a Witkoff y ahora a Driscoll
Llevar las conversaciones de alto al fuego con los rusos y los ucranianos normalmente sería tarea del teniente general retirado Keith Kellogg, a quien Trump nombró Enviado Especial de EE. UU. para a Ucrania al comienzo de su segunda presidencia.
Sin embargo, Kellogg, quien aún se considera un importante defensor de Kiev en Washington, ha sido gradualmente marginado y dejará la administración a principios de 2026.
En lugar del experimentado exoficial militar, el enviado de paz de Trump, Steve Witkoff, asumió inicialmente las conversaciones con los rusos. Este exgerente inmobiliario ya había negociado con las partes en conflicto en nombre de Trump durante la guerra en Gaza y es considerado parte del círculo más cercano al presidente estadounidense.
Ahora, sin embargo, otro negociador estadounidense, Driscoll, se perfila como figura clave.
Visita de alto rango de EE. UU. a Kiev
Daniel Patrick Driscoll atrajo la atención internacional el 20 de noviembre, con una visita inesperada a la capital ucraniana. Debía ser rutinaria, centrada en cuestiones armamentísticas como los drones. Hasta que la Casa Blanca le encargó que explicara al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, el plan de 28 puntos para un posible acuerdo de paz, propuesto por EE. UU.
Desde Kiev, Driscoll viajó a Ginebra, donde el fin de semana pasado, junto con Witkoff y el Secretario de Estado Marco Rubio, mantuvo negociaciones confidenciales con representantes de Ucrania y los aliados europeos de la OTAN.
Desde ayer lunes, Driscoll se encuentra en Abu Dhabi para iniciar conversaciones con una delegación rusa. Según informes de prensa, durante estas reuniones secretas en los Emiratos Árabes Unidos, el Secretario del Ejército estadounidense también se reunió con el jefe del servicio de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov.
Poca experiencia, estrecha amistad
Padre de dos hijos, Driscoll aporta poca experiencia diplomática al cargo, como Witkoff. En cambio, trabajó antes como abogado y banquero de inversión, y lleva en la sangre la conexión con el Ejército. Proviene de una familia de militares en Carolina del Norte. Su abuelo luchó en la Segunda Guerra Mundial, su padre en Vietnam, y él sirvió como jefe de pelotón en una división de montaña.
Sin experiencia en altos cargos militares o políticos antes de 2025, su meteórica carrera política probablemente se deba principalmente a su larga amistad con J.D. Vance, por quien también hizo campaña. Ambos abogados se conocen desde sus estudios en la prestigiosa Universidad de Yale.
A finales de febrero, no fue el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien ahora se autodenomina Secretario de Guerra, sino el propio Vance quien juramentó a Driscoll como Secretario del Ejército. Su nombramiento contó con un fuerte apoyo de los demócratas en el Senado. En su breve discurso de asunción, Driscoll destacó su estrecha amistad con el vicepresidente y su esposa.
Un hombre para misiones delicadas
Según The Guardian, Driscoll es valorado en la Casa Blanca como persona fiable que resuelve problemas donde otros fallan. Esto se refiere principalmente a Hegseth, envuelto en controversias y considerado inadecuado para misiones delicadas. Una fuente cercana declaró a Politico que a Driscoll se le considera más capaz para transmitir mensajes complejos a líderes extranjeros.
En visitas regulares a la Casa Blanca, en relación con los controvertidos despliegues internos de la Guardia Nacional por parte de Trump, Driscoll habría cultivado estrechas relaciones de trabajo con los líderes de la administración. Así que su nuevo rol no llega de forma inesperada para los observadores.
Balance provisional positivo
Apenas unas semanas tras asumir el cargo, el ambicioso Secretario recibió responsabilidades adicionales. Desde abril, dirige temporalmente la Agencia Federal para el Control de Armas y Explosivos (ATF). En las negociaciones con Ucrania, puede ahora aprovechar la experiencia técnica de esa agencia.
Driscoll elogió públicamente la capacidad innovadora de Ucrania para desarrollar drones improvisados y sistemas de armas autónomos, que podrían servir de modelo para la industria de defensa estadounidense.
Estados Unidos planea adquirir al menos un millón de drones en unos pocos años, pero no está claro que su industria pueda suministrarlos rápidamente. Ucrania produce actualmente más de 1,5 millones de drones al año y se ha dicho dispuesta a usar esa capacidad como palanca en las conversaciones de paz. En tal contexto, Dan Driscoll parece ser un mediador idóneo para negociar un intercambio tecnológico e industrial del que ambas partes se beneficiarían.
Enfoque global
Queda por ver si Driscoll podrá cumplir la misión que le asignó Trump: lograr un avance diplomático con Rusia en la guerra en Ucrania. La imprevisibilidad del presidente estadounidense complica cualquier pronóstico. En cualquier caso, el joven Secretario del Ejército encarna una nueva generación de confianza de Trump: jóvenes, leales y dispuestos a emprender caminos poco convencionales para lograr los objetivos del presidente.
La eficacia con la que Driscoll trabajará finalmente con Witkoff y Rubio es una de las incógnitas. Pero, hasta ahora, no se ha hecho público ningún conflicto en el equipo. Como rostro visible de la iniciativa de paz de Trump para Ucrania, Dan Driscoll se encuentra ya atrapado entre las altas expectativas del presidente, la dura realidad política y el intenso escrutinio público internacional.
(rml/el)