1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW
CriminalidadAmérica Latina

Del CECOT a Medellín: auge de megacárceles en América Latina

24 de febrero de 2026

Los discursos de mano dura contra la violencia cobran fuerza en América Latina y, con ellos, la creación de megacárceles al estilo del CECOT, en El Salvador.

https://p.dw.com/p/59KjU
Vista aérea de una obra. Detrás, paisaje urbano.
Vista aérea de los trabajos de construcción de la prisión de Medellín, que entrará en funcionamiento en 2027.Imagen: Medellin Mayor's Office/Handout/AFP

La inseguridad arrecia en América Latina y los discursos sobre mano dura ganan cada vez más terreno. El templo de esa ideología ascendente es el Centro de Confinamiento contra el Terrorismo, el CECOT, la cárcel que simboliza la implacable política contra la violencia de las pandillas en El Salvador de Nayib Bukele.

Hasta allí han peregrinado diversos Gobiernos y delegaciones con el fin de conocer su funcionamiento y recabar ideas para sus propias estrategias de seguridad.

Honduras, Costa Rica, Chile, Ecuador

En un giro hacia políticas más estrictas,  Honduras tiene planes para construir una megacárcel con capacidad para unos 20.000 reclusos, aunque sin aplicar el mismo modelo de estado de excepción y arrestos masivos de El Salvador.

En Costa Rica, el propio Bukele participó en enero de 2026 en un acto relacionado con la construcción de una nueva prisión de máxima seguridad inspirada en el CECOT. Junto con el todavía presidente, Rodrigo Chaves, colocó la primera piedra del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (CACCO).

También el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, se reunió con Bukele y recorrió en enero de 2026 los pasillos del CECOT como parte de un viaje oficial.

José Antonio Kast, rodeado de periodistas, ante las rejas de una celda con reclusos rapados.
30 de enero de 2026: el presidente electo de Chile, José Antonio Kast, visita el CECOT.Imagen: Jose Cabezas/REUTERS

En cuanto a Ecuador, altos funcionarios del Interior y Defensa han visitado El Salvador para conocer el enfoque de Bukele. El propio presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció a principios de 2024 la construcción de dos centros penitenciarios con la frase: "Para todos los Bukele lovers, es una cárcel igualita", porque el diseño se encargó a la misma empresa que construyó el CECOT. Su lógica arquitectónica responde al principio de segmentación y seguridad reforzada para presos de extrema peligrosidad. Con estas características entró en funcionamiento, en noviembre de 2025, la prisión El Encuentro, en la provincia de Santa Elena.

"Aunque la construcción de prisiones se ha convertido en una tendencia en América Latina, las nuevas megaedificaciones por sí solas no bastan para contener ni reducir la inseguridad", comenta a DW Glaeldys González, de Crisis Group. 

"La respuesta no debería limitarse a levantar más cárceles, sino a ir más allá de la infraestructura y abordar los problemas estructurales del sistema penitenciario y las fallas de la política criminal. Esto implica, entre otras medidas, la creación de alternativas no punitivas para personas acusadas de delitos no violentos", prosigue Glaeldys González.

Mano dura contra la violencia en un contexto preelectoral

En Colombia, el tema de la violencia juega un papel crucial en las elecciones presidenciales de 2026. Si hay algo que da alas al discurso del candidato Abelardo de la Espriella, es el tono agresivo contra lo que él denomina como "crisis de inseguridad".

De la Espriella propone enfrentar el crimen y las bandas con medidas estrictas y fuertes políticas de seguridad pública. En una entrevista, el candidato aludió explícitamente a la creación de megacárceles en Colombia al estilo Bukele si logra llegar a la presidencia del país. 

En ese contexto, los medios destacaron en los últimos días el proyecto en construcción de la nueva cárcel de Medellín. La agencia de noticias afp destaca las declaraciones de un funcionario de la Alcaldía de Medellín, cuyo nombre no menciona, en las que supuestamente dice que la prisión "está inspirada en el CECOT". El propio alcalde, Federico Gutiérrez, no ha aludido públicamente a la prisión salvadoreña, pero ha dicho que será un centro de alta seguridad, con sistemas tecnológicos para bloquear comunicaciones y sin hacinamientos, erigido con fundamentos similares a los que se ven en otras megacárceles de la región. 

"Comparar la cárcel de Medellín con el CECOT me parece alejado de la realidad”, zanja contundente Santiago Tobón, director del Centro de Valor Público de la Universidad EAFIT. "Los diseños de este establecimiento están hechos desde hace más de cuatro años, no creo que esté inspirada en el CECOT. Si alguien lo ha dicho, habrá sido por sacar réditos políticos de alguna manera. No es cierto que la construcción del nuevo centro señalice que vaya a haber mano dura. No creo que haya ninguna señal que vaya en esa vía", prosigue Tobón.

Cárceles como centros de reclutamiento

La nueva prisión, que entrará en funcionamiento en 2027, estará destinada a internos sindicados, es decir, personas que aún no han recibido condena, con el fin de aliviar el actual hacinamiento penitenciario, que llega a abarrotar incluso las estaciones de la policía.

En Colombia, los municipios son los responsables de este tipo de reclusos que aún no tienen sentencia. Y ese es un asunto clave en un hipotético uso electoral de la cárcel: "Incluso si Abelardo de la Espriella saliera con algo como implementar políticas tipo Bukele, él no tiene la competencia para decidir cómo se manejan estos establecimientos", explica Santiago Tobón. 

El experto valora de forma muy positiva la construcción de la cárcel en Medellín. "Primero, porque es una obligación de la ciudad. Segundo, porque está innovando con un modelo de participación público-privada, que ha funcionado en algunos países y en otros no, lo que no deja de ser un riesgo, pero yo creo que es el camino para hacer viable la construcción de estos establecimientos", explica Tobón, que lleva años investigando temas relacionados con el crimen organizado en Medellín y su relación con los centros penitenciarios.  

Reclutas en el suelo con las cabezas agachadas, rodeados de policías.
Las imágenes de reclusos en el CECOT, en El Salvador, han dado la vuelta al mundo. Aunque las megacárceles están en auge en América Latina, no todos los países aplican las mismas normas carcelarias. El propio alcalde de Medellín ha dicho que "autoridad sí, pero también respeto a los derechos humanos". Imagen: El Salvador Presidential Press Office/UPI Photo/Newscom/picture alliance

"En tercer lugar, en Medellín las cárceles funcionan como un mecanismo de reclutamiento. Eso hace muy complejo que la política funcione, porque si se encarcela a mucha gente y allá lo único que ocurre es reclutamiento, al final el crimen organizado se consolida aún más. Las cárceles también funcionan como mecanismo de organización entre organizaciones criminales, porque, como están hacinadas, hay poco monitoreo de lo que ocurre allí. Y al final los grupos criminales hacen alianzas, acuerdan negocios, se detonan conflictos. El nuevo centro hará que la gestión del crimen organizado en la ciudad sea más fácil", valora el experto.

Para Glaeldys Rodríguez, del Crisis Group, la cárcel de Medellín es una iniciativa que deja al descubierto un problema más profundo: "la falta de impulso a alternativas al encarcelamiento y a las reformas necesarias para reducir el uso excesivo de la prisión".

(elm)