Los estudios muestran que casi la mitad de los jóvenes adultos se sienten solos. Hace unos años, las cifras eran significativamente más bajas. Hablamos con Lalena, una DJ con miles de seguidores en redes sociales, que conecta con la multitud por la noche y teme el silencio de la mañana siguiente. Conocemos a Sean, que se perdió en el mundo de los videojuegos antes de darse cuenta de que tenía que empezar de cero. Y hablamos con Jana y Noah, que buscan apoyo tras una pérdida personal. Los expertos advierten que las redes sociales no pueden crear ni sustituir la interacción humana real. Y animan a los jóvenes a reconocer que la soledad no es un signo de debilidad. Es humana. ¿Qué ayuda? La franqueza, los encuentros genuinos y, a veces, la música o el deporte.