Entre Ankara y Europa: los turcochipriotas eligen rumbo
17 de octubre de 2025
Los turcochipriotas acudirán este domingo (19.10.2025) a las urnas para elegir a su nuevo líder y "presidente” de la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre (RTNC), un Estado reconocido únicamente por Turquía.
Como el sistema de gobierno es una democracia parlamentaria, los poderes del “presidente” turcochipriota se limitan en gran medida a dirigir las negociaciones sobre una solución al problema de Chipre: la división de la isla entre un sur grecochipriota y un norte turcochipriota desde la intervención militar turca de 1974, tras la violencia intercomunal de los años 60.
Pero los comicios también tienen que ver con la preservación del carácter y la identidad de la comunidad. El académico turcochipriota y ex eurodiputado Niyazi Kızılyürek dijo a DW que “las elecciones adquieren el carácter de un referéndum, tanto sobre la voluntad de los turcochipriotas respecto al problema de Chipre como sobre la salvaguarda de su identidad etnopolítica”.
Los principales contendientes son el actual dirigente de derecha, Ersin Tatar, y el opositor socialdemócrata Tufan Erhürman. Las últimas encuestas ofrecen resultados dispares: el Centro de Estudios sobre Migración, Identidad y Derechos sitúa a Erhürman al frente con el 50,4 %, frente al 40,6 % de Tatar -una ventaja que, de confirmarse, podría darle el triunfo en primera vuelta-, mientras que la consultora turca GENAR le otorga a Tatar una leve ventaja con el 51,2 % frente al 47,9 % de su rival.
El favorito de Ankara
Tatar, que busca la reelección, cuenta con el apoyo del Partido de la Unidad Nacional y del Partido del Renacimiento, vinculado a la población turca asentada en el norte y conocido entre los grecochipriotas como "el partido de los colonos”.
En línea con la posición de Ankara y del presidente turco Recep Tayyip Erdogan -según la cual "la única solución realista para Chipre es aceptar dos Estados en la isla”-, Tatar ha prometido continuar su política de promover la solución de dos Estados por otros cinco años.
Su postura, vista por los grecochipriotas como alejada del marco de solución acordado por la ONU, ha contribuido al estancamiento de las negociaciones.
El respaldo de Ankara se tradujo en visitas de altos funcionarios turcos, incluida la del vicepresidente, Cevdet Yilmaz, y hasta la del exfutbolista Mesut Özil, amigo personal de Erdogan.
Pero la sintonía no se limita a la cuestión chipriota. Tatar también ha mostrado tolerancia hacia la agenda del islam político de Turquía. Bajo su administración se aprobó una norma que permitía el uso del velo islámico en las escuelas turcochipriotas, una medida que desató rechazo entre amplios sectores de la población por considerarla un avance de la islamización y una amenaza a la identidad laica. Finalmente, el Tribunal Constitucional anuló la regulación en septiembre.
Federación y vínculo con Europa
El opositor Tufan Erhürman, del Partido Republicano Turco, cuenta con el apoyo del expresidente Mustafa Akıncı y de Serdar Denktaş, hijo del histórico dirigente Rauf Denktaş. Su programa destaca la visibilidad de la comunidad turcochipriota, su cultura y su identidad secular.
En cuanto al conflicto, Erhürman respalda las resoluciones de la ONU, que proponen una federación bizonal y bicomunal, que considera la única opción realista. También subraya que el futuro de la comunidad está ligado a Europa. Exige que, de ser elegido, las nuevas negociaciones con el presidente grecochipriota Nikos Christodoulides se realicen con plazos y resultados claros.
“Erhürman quiere negociar sobre la base de la federación, con condiciones que incluyan cronogramas y resultados verificables, y que impidan volver al statu quo si el diálogo fracasa”, dijo Kızılyürek. Eso podría implicar, añadió, “demandas para acabar con el aislamiento de la comunidad mediante comercio y vuelos directos, que hoy solo pueden hacerse a través de Turquía”.
Aumento de la población turca y posible impacto electoral
Según el profesor Nikos Moudouros, de la Universidad de Chipre, las transformaciones demográficas podrían inclinar la balanza electoral.
De los 218.000 votantes registrados, entre el 55 % y el 6 0% son turcochipriotas nativos, mientras que el 40 %-45 % restante corresponde a ciudadanos con uno o ningún progenitor turcochipriota.
El aumento de los "nuevos ciudadanos”, resultado de miles de naturalizaciones otorgadas a turcos en los últimos años, reduce progresivamente el peso político de la comunidad originaria. "Si esta tendencia continúa”, advierte Moudouros, "la presencia turca podría incluso alcanzar una mayoría numérica en las próximas elecciones”.
(md/cp)