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"Francia pudo prever el genocidio" en Ruanda

19 de abril de 2021

El Gobierno de Ruanda públicó un informe sobre el papel de Francia en el genocidio de 1994: París pudo preverlo pero decidió ignorarlo, recalca, contradiciendo una investigación francesa publicada semanas atrás.

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Ropas de víctimas del genocidio de 1994 en Ruanda, recuperadas de fosas comunes.
Ropas de víctimas del genocidio de 1994 en Ruanda, recuperadas de fosas comunes.Imagen: Getty Images/AFP/Y. Chiba

Este informe, encargado en 2017 por el Gobierno de Ruanda y elaborado por el bufete de abogados Levy Firestone Muse -con sede en Washington- basa sus hallazgos en cientos de libros, procedimientos judiciales, investigaciones y esfuerzos periodísticos. 

"El Gobierno francés pudo prever que se avecinaba un genocidio, no actuó de manera ciega o sin desconocimiento sobre una matanza que era previsible", se lee en el informe presentado hoy por las autoridades ruandesas en la capital de Kigali. 

Y agrega: "los funcionarios franceses armaron, asesoraron, capacitaron, equiparon y protegieron al Gobierno de Ruanda, sin prestar atención al compromiso del régimen de (el entonces presidente ruandés, Juvenal) Habyarimana con la deshumanización y, en última instancia, la destrucción y la muerte de los tutsis". 

Dos informes

En la presentación el ministro de Exteriores ruandés, Vincent Biruta, aseguró que este nuevo informe complementa la investigación divulgada hace unas semanas por Francia, según la cual la política exterior francesa tuvo fallos "abrumadores" debido a una actuación "ciega" del entonces presidente de Francia, François Mitterrand. 

"Este informe complementa el de la Comisión Duclert (encargado por Francia) y profundiza en la revelación de la participación directa de los franceses en el período comprendido entre 1990 y 1994, así como en los años que siguieron al genocidio", detalló. 

El informe francés, encargado por el palacio del Elíseo y elaborado por una comisión de expertos, desgranó en casi mil páginas una serie de graves fallos, carencias y falta de previsión por parte del Gobierno francés de la época, al que sin embargo califica de incapaz de percibir los preparativos de lo que iba a ocurrir. 

Su principal conclusión es que "Francia se implicó largo tiempo al lado de un régimen que alentaba masacres racistas" y se volvió "ciega" al creer de verdad que los rebeldes tutsis, apoyados por la vecina Uganda, eran un peligro real para el régimen autoritario ruandés. 

Acercamiento entre Francia y Ruanda

 Sin embargo, ambos países parecen dispuestos a dar vuelta la página a este tema que envenena las relaciones biletarales desde hace casi dos décadas. Paul Kagame, un exrebelde tutsi, está en el poder desde entonces en Ruanda. 

En una declaración oficial, el Gobierno ruandés elogió ambas investigaciones, al calificarlas de contribuciones relevantes "para esclarecer la verdad de lo sucedido y el papel que en ello jugó Francia". 

Por su parte, la presidencia francesa consideró que con ambos informes y la reacción de Kigali se abre "un nuevo espacio político" para "proyectarnos hacia un futuro común". Francia también se congratuló de que las autoridades ruandesas hayan descartado emprender acciones judiciales, tal y como declaró su ministro de Asuntos Exteriores, Biruta, en entrevista con el diario francés Le Monde.

El genocidio comenzó el 7 de abril de 1994, tras el asesinato el día anterior del presidente de Ruanda, Juvénal Habyarimana (hutu) y su homólogo de Burundi, Cyprien Ntaryamira (hutu), cuando el avión en el que viajaban cayó sobre Kigali. 

La matanza que siguió después, una vez el Gobierno ruandés acusó a los rebeldes tutsis del Frente Patriótico Ruandés (RPF, en inglés) de lo sucedido, terminó con el asesinato de unos 800.000 tutsis y hutus moderados en poco más de tres meses.

rml (afp, efe)