Guardia Revolucionaria de Irán: el poder bajo presión
19 de enero de 2026
En 1979, cuando la Revolución Islámica derrocó al Sha, 70 riales iraníes valían un dólar estadounidense. A principios de 2026, era necesaria la astronómica cantidad de 1,4 millones de riales para obtener un solo dólar estadounidense.
Incluso grupos que apoyaron al régimen chií tras la revolución de 1979 han salido a las calles en las últimas semanas, como los influyentes comerciantes del Bazar de Teherán: "Estamos sufriendo. No podemos importar ningún producto, porque Estados Unidos ha impuesto sanciones y porque solo la Guardia Revolucionaria o círculos afines controlan la economía. Y solo piensan en su propio beneficio", dijo a la agencia de noticias Reuters un vendedor, que prefirió permanecer en el anonimato, en el centenario del centro comercial.
Guardias revolucionarios, "bonyads" y la red de élite
La estructura económica de Irán está ligada a la élite política de la República Islámica, concretamente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), que controla amplios sectores de la economía. Además, existe una red de fundaciones religiosas, las llamadas "bonyads". Estas dirigen escuelas, proyectos de infraestructura y de la industria farmacéutica.
Los guardias se lucran con todos los bienes que entran o salgan del país. Nada ocurre en Irán sin la CGRI, considerada la mayor organización de contrabando del país porque, entre otras cosas, envía petróleo sancionado a China o importa alcohol, prohibido en Irán.
Poseen además aerolíneas con sanciones occidentales, como Mahan Air, y gran parte de la mayor empresa de telecomunicaciones, TCI. La segunda mayor del sector, MTN Irancell, tiene intereses no solo en el Ejército, sino también en el círculo íntimo del líder supremo, Alí Jamenei.
A Gohar Eshghi, madre del bloguero Sattar Beheshti, torturado hasta la muerte en prisión en 2012, se le atribuye una declaración, que resume a la perfección la hipocresía de las élites iraníes: "Sus hijos viven en Occidente, los nuestros yacen en el cementerio o están en prisión".
"No cabe duda de que el CGRI y los 'bonyads' han sido los actores económicos dominantes en Irán desde finales de la década de 2000. Sin embargo, es difícil estimar su participación exacta en el producto interno bruto (PIB). Operan redes complejas con holdings, empresas fantasma y las llamadas fundaciones benéficas, lo que dificulta comprender el alcance total de sus actividades", explica a DW Kayhan Valadbaygi, investigador del Instituto Internacional de Historia Social (IISH) de Ámsterdam.
Valadbaygi calcula que la red económica de las fundaciones militares y religiosas "revolucionarias" ya representaba alrededor del 50 por ciento del PIB de Irán a finales de la década de 2010. "Desde entonces, estas instituciones han consolidado aún más su influencia en la economía, hasta el punto de que puedo afirmar con seguridad que ahora controlan más de la mitad de la producción económica del país".
¿Cuánto tiempo podrá resistir el régimen?
Nadie sabe cuánto durarán las protestas populares. Pero el número de personas descontentas parece estar creciendo, como enfatizó el experto en Irán Karim Sadjadpour, del Fondo Carnegie para la Paz Internacional, en entrevista con la emisora estadounidense MS Now. "La revolución de 1979 tardó un año en alcanzar su punto álgido. Las protestas contra el Sha comenzaron en enero de 1978, por lo que hubo doce meses de protestas. Las protestas actuales, en cambio, comenzaron hace apenas unas tres semanas".
Sin embargo, esta violencia solo puede posponer el "entierro del régimen", argumenta Sadjadpour. Irán es una nación al borde de una transformación, "porque, pase lo que pase con estas protestas, hay un líder de 86 años que pronto dejará el poder, y creo que nadie en la sociedad, ni siquiera dentro del régimen, cree que la situación perdure".
Para Kayhan Valadbaygi, la clave para derrocar al régimen reside, sobre todo, en Estados Unidos. Y con esto no se refiere a una intervención militar en Irán por parte de Donald Trump, sino a si Irán puede realmente vender su petróleo (aunque sea a bajos precios) a pesar de las sanciones estadounidenses: "Los precios bajos son dolorosos, pero manejables; sin embargo, una suspensión casi total de las exportaciones de petróleo sería mucho más perjudicial para los ingresos estatales y la estabilidad financiera".
(rmr/rml)