Las Olimpíadas y la política, una relación complicada
La descalificación del piloto ucraniano de skeleton Vladislav Heraskevich de los Juegos Olímpicos está causando revuelo. Los Juegos Olímpicos siempre han sido un reflejo de la política mundial.

2026: El casco de la discordia
Vladislav Heraskevich muestra su casco, en el que se pueden ver los retratos de deportistas ucranianos fallecidos en la guerra. El atleta ucraniano de tobogán fue descalificado por infringir la regla 50.2 de la Carta Olímpica: "No se permite ningún tipo de manifestación o propaganda política, religiosa o racista en las instalaciones olímpicas, los lugares de competición u otras áreas".
1936: Juegos Olímpicos nazis en Berlín
Sin embargo, los Juegos Olímpicos siempre se han utilizado como escenario político. Además, los Juegos son también un reflejo de la época en la que se celebran. Los Juegos Olímpicos de Verano de 1936 en Berlín, por ejemplo, fueron un espectáculo de propaganda nazi en el que Adolf Hitler quiso mostrar al mundo la supuesta "superioridad" de la raza aria.
1956: El "partido sangriento de Melbourne"
En los JJOO de Australia, la final de waterpolo entre Hungría y la URSS terminó en escándalo. Solo un mes antes, los soviéticos habían sofocado la revuelta popular húngara. El ambiente es tenso y, poco antes del final, el húngaro Ervin Zádor sufrió una herida abierta tras recibir un golpe. Los espectadores enfurecidos se abalanzaron sobre la selección soviética. El partido se suspendió.
1968: Black Power en Ciudad de México
En la ceremonia de entrega de medallas de la carrera de 200 metros, los velocistas estadounidenses Tommie Smith y John Carlos levantaron el puño en señal de protesta, con el saludo del movimiento Black Power, denunciando la discriminación racial en Estados Unidos. Fueron enviados de vuelta a casa inmediatamente.
1972: Terrorismo palestino en Múnich
Durante los Juegos Olímpicos de Múnich, terroristas palestinos atacaron al equipo olímpico de Israel, mataron a un deportista y a un entrenador y capturaron a nueve rehenes. Una operación policial en el aeropuerto fracasó y todos los rehenes murieron. A pesar de ello, el presidente del COI, Avery Brundage, declaró en el funeral posterior: "¡Los Juegos deben continuar!".
1980: Boicot en Moscú
La Guerra Fría también dejó su huella: a finales de 1979, los soviéticos invadieron Afganistán. A raíz de ello, Estados Unidos decidió boicotear los Juegos Olímpicos de Moscú. Otros 66 países se sumaron al boicot, por lo que al final solo participaron 81 naciones. Otros 16 países, entre ellos, Francia, Italia y Gran Bretaña, compitieron bajo una "bandera olímpica de boicot".
1984: Contraboicot del Pacto de Varsovia
Cuatro años más tarde, la URSS y los Estados aliados del Pacto de Varsovia boicotean los Juegos Olímpicos de verano en Los Ángeles. Un total de 19 naciones se mantienen al margen de los Juegos, entre ellas, la RDA. Prefieren organizar su propio evento competitivo: los "Juegos Internacionales de la Amistad", en Moscú.
2016: Equipo de refugiados en Río
Por primera vez, además de los distintos países participantes, un equipo internacional de refugiados compuesto por diez atletas, entre los que se encuentran deportistas de la República Democrática del Congo y Siria, participó en los Juegos. La creación del equipo se anunció en plena crisis de refugiados en Europa. Este equipo también participó en Tokio 2021 y París 2024.
2018: Acercamiento coreano en Pyonyang
Los surcoreanos celebraron la elección de su país como sede de los Juegos Olímpicos. En los Juegos de Pyonyang, a petición expresa del COI, los atletas de Corea del Norte y Corea del Sur entraron juntos en el estadio sosteniendo banderas con la imagen de la península coreana. Tras los Juegos, se celebraron conversaciones entre ambas Coreas, pero no se alcanzaron resultados concretos.
2024: Atletas rusos "neutrales" en París
Ya en 2018 y 2022 se impusieron sanciones deportivas a Rusia, país que el COI acusó por dopaje sistemático por parte del Estado. En 2024, en París, los deportistas rusos solo pudieron competir como atletas individuales neutrales (AIN), sin bandera ni himno, debido a la guerra de agresión contra Ucrania. Como la gimnasta de trampolín Anzhela Bladtseva, en la imagen.