"Tímida y diluida": la estrategia antirracismo de la UE
22 de enero de 2026
Hadja Lahbib, belga de ascendencia argelina y comisaria europea de Igualdad, anunció con orgullo la Estrategia Antirracismo de la UE para 2026-2030, durante una sesión del Parlamento Europeo en Estrasburgo.
"El racismo no es solo una cuestión de insultos, sino algo insidioso que se ha infiltrado entre nuestra gente", afirmó.
Casi dos de cada tres ciudadanos siguen considerando la discriminación racial un problema generalizado en sus países, según un reciente informe de Eurobarómetro.
Sin embargo, los defensores de la lucha contra el racismo en Europa dudan de la nueva política. "Es demasiado vaga y demasiado débil en cuanto a la protección seria de las organizaciones de la sociedad civil, como nuestro movimiento, que está siendo atacado por la extrema derecha", dijo a DW Julie Pascoet, de la Red Europea contra el Racismo (ENAR).
"Nos preocupa mucho que no se esté abordando la gravedad y la violencia que sufren actualmente las personas racializadas en Europa", advirtió.
¿Qué incluye la estrategia?
La estrategia antirracismo es la continuación de un programa de políticas de la UE, que comenzó tras el asesinato de George Floyd en 2020 en EE. UU. y las posteriores protestas globales del movimiento Black Lives Matter.
La propuesta presenta un plan para revisar e informar sobre la aplicación e implementación de las normas antidiscriminación en los 27 Estados miembros de la UE. Además, la Comisión Europea lanzará una campaña sobre igualdad a nivel de la UE, para concienciar e involucrar a la ciudadanía en las políticas.
Lahbib afirmó que la UE también buscará duplicar los esfuerzos contra la discriminación hasta alcanzar los 3.600 millones de euros en el próximo presupuesto de la UE.
La estrategia intentará abordar la presión dentro de la UE para definir términos relacionados con el racismo. Se lanzará un "estudio exhaustivo de la UE" para acordar definiciones de términos como "odio antimusulmán" y "racismo estructural". La UE también intentará alcanzar un consenso sobre una definición de antisemitismo, que podría incluir, de forma controvertida, cualquier crítica al Estado de Israel.
El plan incluye propuestas para prevenir la exclusión racial en la vivienda y abordar los delitos de odio en línea. Pero, en lugar de definir sanciones claras para empresas, personas e instituciones que incumplan las leyes contra la discriminación, la Comisión Europea presentará un informe destinado a reforzar las sanciones nacionales.
Muchos grupos de derechos humanos afirman que esto significa que la propuesta no forzará ningún cambio. "Desafortunadamente, la estrategia es producto del actual entorno político de la UE. Su falta de ambición y su enfoque blando no hacen justicia a la cruda realidad que enfrentan muchas personas racializadas en Europa", declaró Eve Geddie, directora de la Oficina de las Instituciones Europeas de Amnistía Internacional.
"Es profundamente decepcionante que, en lugar de plantar cara a los agresores y ofrecer una estrategia antirracismo de referencia, la UE se haya conformado con una política tímida y diluida que dista mucho de lo que exige el momento", añadió Geddie.
Racismo inherente a la tecnología y a la IA
Uno de los aspectos más destacados de la estrategia es el plan para garantizar que las leyes contra la discriminación se apliquen a la inteligencia artificial y a las tecnologías emergentes.
"La discriminación actual suele ser más silenciosa, más oculta y más perversa, y por eso debemos asegurarnos de que las nuevas tecnologías no repitan los prejuicios del pasado", enfatizó Lahbib.
Influencia de EE. UU. en la política de la UE
Al anunciar la estrategia, la comisaria Lahbib se enfrentó a un aluvión de preguntas de la prensa sobre si la UE había suavizado la estrategia por temor a que pudiera echar más leña al fuego de la ya tensa relación entre la UE y EE. UU.
En abril de 2025, la administración Trump desprestigió las políticas estadounidenses de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), descalificándolas como "ideología progresista" e impulsando a numerosas empresas y universidades a reducir sus compromisos contra la discriminación.
"Los estadounidenses hacen lo que quieren", insistió la comisaria Lahbib. "Pueden burlarse, pero nosotros no somos así. Estos son nuestros valores. Esto es lo que somos", zanjó. "Y cuando dicen que estamos perdiendo nuestra identidad, no deberían olvidar que Trump, básicamente, es de ascendencia alemana", argumentó.
(rmr/rml)