Sri Lanka: guerra en Irán sume la industria del té en crisis
El aumento de los precios de la energía, la drástica caída de las exportaciones y la interrupción de las cadenas de suministro crean una presión severa. El conflicto exacerba la crisis para empresas y trabajadores.

10% de la población de Sri Lanka depende de la industria del té
Rengasami Sathiyaseelan es un recolector de té en las tierras altas centrales de Sri Lanka. Es una de las cerca de 2,5 millones de personas (aproximadamente el 10% de la población del país) que dependen de la industria del té de esta nación insular. Por lo general, los trabajadores perciben un salario diario de unas 1.500 rupias esrilanquesas, lo que equivale a unos 3,89 euros.
Trabajo extenuante por paga muy baja
Más de la mitad de los trabajadores de las plantaciones viven con menos de 3,65 dólares al día, lo que está por debajo del umbral de pobreza del Banco Mundial. "Los trabajadores enfrentan una crisis tras otra", dice Thangawel Ganeshalingam, coordinador del Movimiento por los Derechos sobre la Tierra de los Trabajadores de las Plantaciones, que brinda apoyo a los empleados de unas 200 plantaciones.
De vuelta a cocinar con leña
Mientras continúa la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán, y ante el vertiginoso aumento de los precios mundiales del gas, Jacintha Malar, trabajadora de una fábrica, volvió a cocinar con leña para su familia. La crisis también está afectando gravemente a su empleador, la plantación Dunkeld Tea Estate, a medida que se ralentizan las exportaciones de té de Sri Lanka hacia mercados cruciales.
Principales mercados de exportación colapsan
Los ingresos por exportaciones de té cayeron 17,3% interanual en marzo, al situarse en USD 114,75 millones, debido a la drástica caída de las exportaciones a Irak, que hasta hace poco era el mercado más importante. Los envíos a Emiratos Árabes Unidos, otro mercado clave, disminuyeron 93%. Las exportaciones a Irán, uno de los principales compradores de té esrilanqués, también descendieron.
En busca de otros mercados
La empresa de té de Sri Lanka, Dilmah, vende su té de Ceilán en 108 países. Habitualmente, alrededor de 30% de sus exportaciones se destinan a Medio Oriente. Sin embargo, las cadenas de suministro se han visto interrumpidas por múltiples conflictos. Por consiguiente, la compañía está intensificando sus esfuerzos para impulsar su expansión en Estados Unidos, Canadá y América del Sur.
La inflación perjudica el negocio
"Asumimos los costos por un tiempo, pero el precio de los combustibles, y sus efectos colaterales en la logística, ya sea entre Perth y Melbourne o entre Colombo y Dubái, está alimentando la inflación en todas partes", afirmó Dilhan Fernando, presidente y director ejecutivo de Dilmah Ceylon Tea Company. El alza de los precios a nivel mundial también está afectando la demanda.
Creciente inquietud en la economía de Sri Lanka
La crisis del sector del té amenaza con debilitar aún más la ya frágil economía general del país asiático. A raíz del conflicto en Irán, el gobierno incrementó el precio de los combustibles en 40%, racionó los suministros y declaró el miércoles como día festivo con el fin de reducir el consumo energético. Muchas familias temen ahora no poder asegurar su sustento.