¿Qué ocurre cuando una persona vive su fe profundamente, pero su orientación sexual o identidad de género provoca rechazo dentro de su propia iglesia? Esta tensión forma parte de la experiencia de muchas personas en comunidades religiosas, donde determinadas interpretaciones de la Biblia pueden derivar en exclusión, silenciamiento o incluso prácticas como las llamadas terapias de conversión. En este contexto, la teóloga chilena Tatiana Arredondo Ortega propone repensar la relación entre espiritualidad y diversidad, desde una mirada feminista y cuir. Tatiana Arredondo fundó “Abrazo Disidente”, una comunidad de fe ecuménica donde todas las personas son bienvenidas. El proyecto busca generar un espacio en el que la vivencia espiritual no implique renunciar a la identidad, sino integrarla desde el respeto, la inclusión y el acompañamiento comunitario.