La UE apuesta por la cordialidad con Trump
23 de enero de 2026
Los 27 líderes de la Unión Europea se esforzaron claramente en moderar su retórica con el presidente estadounidense, Donald Trump, en Bruselas. El bloque acordó realizar una cumbre de emergencia, después de que Trump amenazara con imponer aranceles del 10 por ciento a Alemania, Dinamarca, Finlandia, Francia, Países Bajos, Suecia, Reino Unido y Noruega, es decir, a países que habían enviado tropas a Groenlandia como respuesta a las ambiciones estadounidenses de tomar el control del territorio danés.
Sin embargo, la presión disminuyó cuando Trump se retractó de su amenaza, tras alcanzar un "marco para un futuro acuerdo" sobre Groenlandia con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.
"Nos comprometimos muy activamente con Estados Unidos en varios niveles", declaró a la prensa la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras la cumbre. "Lo hicimos de manera firme, pero sin escaladas. Sabemos que tenemos que trabajar cada vez más por una Europa independiente", añadió.
"El estilo de vida europeo es diferente al estadounidense", afirmó el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa. "Creemos que, entre amigos, aliados y socios, es necesario gestionar nuestra relación con cordialidad y respeto", dijo.
Sin embargo, es evidente que la UE seguirá buscando la reconciliación con Estados Unidos.
El canciller alemán, Friedrich Merz, explicó en Bruselas que "esta alianza transatlántica no se abandona sin más. La hemos construido durante 75 años. Es la alianza política más exitosa que jamás haya existido entre Europa y Estados Unidos".
Respuesta contundente aún sobre la mesa
En caso de que Trump hubiera persistido con sus amenazas, Bruselas habría estado preparando un paquete de represalias arancelarias de 93.000 millones de euros (109.000 millones de dólares), además de la aplicación del Instrumento Anticoerción (ICA), también conocido como la "bazuca comercial", que incluso podría haber supuesto restricciones de acceso al mercado para las empresas estadounidenses que operan en la UE.
"Hemos desarrollado contramedidas potencialmente necesarias. Estaban sobre la mesa. Se mantuvieron sobre la mesa", declaró von der Leyen.
¿Quién logró el cambio de opinión de Trump?
Emmanuel Macron y Friedrich Merz, así como los líderes institucionales de la UE, no se reunieron personalmente con Trump en el Foro Económico Mundial, en parte porque el viaje del presidente estadounidense se retrasó debido a un problema con el avión. La pregunta es si fue la UE la que incitó al presidente estadounidense a cambiar de opinión.
Por otro lado, Trump se enfrenta a presiones políticas internas: los votantes estadounidenses acuden a las urnas para las elecciones de mitad de mandato en noviembre, y el mercado bursátil se vio afectado por los posibles aranceles por Groenlandia.
"Todos los elementos... pueden también haber influido", admitió von der Leyen. "Pero, sin firmeza, respuestas que no provoquen una escalada y unidad en la Unión Europea, no habrían funcionado".
Sin embargo, los observadores creen que se ha producido un cambio en Bruselas. "Los líderes de la UE siguen divididos sobre la mejor manera de tratar con Donald Trump, pero también coinciden en que deben estar ahora preparados para cualquier eventualidad", declaró Georgina Wright, investigadora sénior del grupo de expertos German Marshall Fund. "La UE tiene muchas formas de demostrar su fuerza", zanjó.
El cuestionable acuerdo de Trump con Groenlandia
Otro punto importante es que aún no se han publicado los detalles del acuerdo "marco" que Trump alcanzó con Rutte, pero el resumen parece ser una renegociación de un acuerdo de 1951 entre Estados Unidos y Dinamarca, que permitió un despliegue más rápido de tropas estadounidenses en Groenlandia. El New York Times informó que el acuerdo podría incluso incluir la cesión de territorio al instalarse bases.
El acuerdo original ya incluía disposiciones para que Estados Unidos desplegara tantas tropas como quisiera en la isla ártica. Sea cual sea el factor decisivo, al final Trump parecía satisfecho al irse de Europa.
"Todos vamos a trabajar juntos", dijo Trump a los periodistas a bordo del Air Force One de regreso a Estados Unidos. "Vamos a hacer... algunas partes en conjunto con la OTAN, que es como debería ser", afirmó.
(rmr/rml)